Ahora que tenemos más tiempo para leer y pensar debido a la situación extraordinaria que está ocurriendo en todo el mundo. Se me ocurren dos preguntas:

¿Bajarán las emisiones de CO2 de forma permanente o será solo temporal? ¿Servirá el confinamiento y la cuarentena de ejemplo sobre cómo actuar ante una emergencia planetaria o volveremos a lo de siempre?

Siempre tiene que haber un lado bueno

CORONAVIRUS ¿UN RESPIRO PARA EL PLANETA?

28 MARZO 2020

Andrés Lorente

 La cuestión es cómo queremos construir nuestro mundo después de la pandemia. ¿Qué podemos aprender que nos haga solucionar otro gran problema como el cambio climático?

Ahora que tenemos más tiempo para leer y pensar debido a la situación extraordinaria que está ocurriendo en todo el mundo. Se me ocurren dos preguntas:

¿Bajarán las emisiones de CO2 de forma permanente o será solo temporal? ¿Servirá el confinamiento y la cuarentena de ejemplo sobre cómo actuar ante una emergencia planetaria o volveremos a lo de siempre?

La tragedia diaria que vivimos nos impide ver en estos momentos más allá. La cuestión primordial es ahora la supervivencia, todo lo demás puede esperar. 

La cuestión, aquello que debe rondar nuestra mente estos días, es qué mundo queremos construir una vez salgamos de este parón. Hay quienes lo ven como una oportunidad para forzar el vuelco ecológico, otros auguran penurias económicas que pueden demorar la acción ante el cambio climático y ralentizar la transición energética. El coronavirus nos ha hecho cambiar nuestro modelo de producción y de consumo. Por lo tanto, por qué no hacerlo con un problema del día a día, del mes a mes y del que llevamos más tiempo oyendo hablar como es el cambio climático.

Se estima que el COVID-19 provocó en China una reducción temporal del 25% de los gases de efecto invernadero: CO2, CH4, etc. En España la calidad del aire en las grandes ciudades está aumentando; en Madrid los niveles de NO2, expulsado  principalmente por vehículos diésel, han disminuido hasta un 73%.

Variacion contaminacion en España Coronavirus
Comparación de los niveles de dióxido de nitrógeno desde el 14 de marzo (arriba) al 20 de marzo (abajo).

Este confinamiento, no solo será bueno a la hora de reducción de gases de efecto invernadero, sino que la fauna local con la entrada de la primavera empieza a tener crías y sin la presión que ejerce la masificación de personas en la naturaleza, permitirá la posible expansión de especies en zonas donde anteriormente lo tenían más complicado. Por lo tanto, si la vuelta a la “normalidad” es gradual y no de un día para otro, podremos disfrutar de naturaleza en pleno esplendor y del aire que nos merecemos.