En Alemania este sistema de reciclaje lleva funcionando 17 años, y se basa en algo tan sencillo como cobrar por aquello que vale dinero: los envases. El Pfand, llamado coloquialmente, es una manera de reciclaje usada en Alemania que consiste en cobrar un plus cuando adquieres un envase reciclable en un establecimiento, que recuperas cuando devuelves ese envase en las máquinas que encuentras en los supermercados.

RECICLAJE EN EL NORTE DE EUROPA

“PFAND” MEANS “DEPOSIT”

18 FEBRERO 2020

Lucía

¿Qué es el Pfand?

En Alemania este sistema de reciclaje lleva funcionando 17 años, y se basa en algo tan sencillo como cobrar por aquello que vale dinero: los envases. El Pfand, llamado coloquialmente, es una manera de reciclaje usada en Alemania que consiste en cobrar un plus cuando adquieres un envase reciclable en un establecimiento, que recuperas cuando devuelves ese envase en las máquinas que encuentras en los supermercados.

¿Cómo funciona el PFAND?

Es muy sencillo, en Alemania no hay persona que no lo utilice. Lo voy a explicar a modo de ejemplo. Tú vas a un establecimiento, te compras un zumo, refresco, cerveza o lo que prefieras; por establecimiento entendemos cualquier sitio en el que puedas comprar tu producto y llevarlo para consumir fuera de este sitio (supermercados, gasolineras, pequeños comercios…). Este producto que has comprado lo disfrutas tranquilamente en tu casa, con amigos, en el trabajo, en el parque…donde más te apetezca y cuando quieras. Una vez consumido tu producto guardas el envase, y dos días después recuerdas que tienes que ir al supermercado porque te hacen falta tomates. Entonces coges las 6 latas de cerveza que tienes de la fiesta del sábado en tu casa, las 2 botellas de refresco y el zumo del desayuno y te diriges al supermercado. Antes de entrar en el supermercado, te encuentras con unas máquinas, tipo expendedoras de refrescos pero con una apertura tipo la de reciclaje de vidrio de España, estas máquinas cuentan con un sistema informático muy “pro”, pero no hace falta haber estudiado una ingeniería para saber utilizarlas. Una vez estés en la máquina vas introduciendo por la apertura, una a una, cada botella para su reciclaje. Está máquina tiene un sistema que a medida que vas introduciendo las botellas lee el código de barras de los envases, de manera que cada vez que devuelvas un envase te va sumando dinero, normalmente son 25 céntimos por botella. Además en el momento que la máquina lee el código de barras del envase detecta qué tipo de envase es el que se está devolviendo: plástico, vidrio, aluminio…de tal manera que cada vez que introduces uno de ellos “se abren distintas compuertas” para separar así los distintos tipos de envases de manera eficiente. Una vez hayas devuelto todos los envases te aparecerá la suma de dinero que has acumulado; en el caso de nuestro ejemplo serían 2,25€. Para que este dinero te sea devuelto tienes que pulsar en la tecla que aparece el símbolo del euro, €, y te dará un ticket con un código de barras y la cuantía acumulada.

Muy bien, pues ya hemos hecho nuestra buena labor reciclando los envases, por lo que vamos a comprar los tomates. Cuando entramos al supermercado cogemos los tomates que están a 1€/kilo, es un día soleado y se nos antoja un refresco de vuelta a casa porque hace mucho calor. Vamos a la caja y la cajera nos dice que el total son de 2,50€, le damos el ticket que nos ha proporcionado la máquina de reciclaje y ahora solo le tenemos que pagar 0,25€. Además el envase de refresco que hemos comprado lo podremos devolver otra vez a la máquina de reciclaje y obtener 0,25€ por ello.

¡Así de fácil!

¿Qué desventajas tiene?

Se me ocurren muy pocas desventajas. Una de ellas puede ser que el dinero que se te devuelve no es dinero en efectivo, solo puedes gastarlo en el supermercado. La otra desventaja, por llamarlo de alguna manera, es que si no reciclas pierdes dinero, ya que el plus que te devuelven te lo han cobrado antes en el supermercado, por lo tanto de forma indirecta o involuntaria te sientes obligado a reciclar.

¿Qué ventajas tiene?

¡Muchísimas! Solo hay que pensar en las posibilidades. Llevo poco tiempo viviendo en Alemania y ya le he encontrado unas cuantas:

– Recuperas dinero que puedes usar en tus futuras compras mientras ayudas al medio ambiente.

– Mayor conciencia por el reciclaje al tener un incentivo. Cuántas veces hemos oído eso de “¡Puf! Es que reciclar da pereza” ¿Crees que la gente recuperando dinero por hacerlo va a seguir diciendo esa frase? ¡No! Aquí todos reciclan.

– Mayor limpieza de las calles. Gracias a este sistema de reciclaje nunca encuentras las calles sucias. La gente que bebe en la calle tiene dos opciones: reciclar el envase y conseguir el dinero o abandonar el envase en la calle, un envase que vale dinero. En este último caso será una persona sin hogar quien aproveche la oportunidad, acostumbran a recoger envases y así obtener un dinero que pueden gastar en comida.

CARRO RECICLAJE PERSONA SIN HOGAR

 Para que sirva como incentivo os comento que mi marido y yo, utilizando este sistema, hemos llegado a recuperar hasta 7€ por consumo de envases en una semana y media.

Por lo tanto podemos decir que, además de ayudar al medio ambiente, puedes ayudar a personas sin hogar y al mejor estado y limpieza de las calles de tu ciudad.

Y seguro que hay millones de ventajas que aún estoy por descubrir.

Curiosidades:

Para que sirva como incentivo os comento que mi marido y yo, utilizando este sistema, hemos llegado a recuperar hasta 7€ por consumo de envases en una semana y media, ¡una barbaridad!

Un problema que tiene es que no todos los envases son reciclables mediante el sistema de pfand, solo recuperas dinero por aquellos que tienen el símbolo del reciclaje. Pero no os preocupéis porque por los otros envases no te cobran en el establecimiento en el que lo adquieres y los puedes reciclar en casa mediante la basura del plástico, papel o cartón.

Una ventaja es que puedes devolver los envases cuando tú quieras sin necesidad de gastar en ese momento el dinero recuperado, puedes guardar el ticket y usarlo cuando mejor te venga.

Muchos ancianos utilizan este sistema para darles la paga a sus nietos. Les piden que, a cambio de que carguen las botellas que han acumulado y las devuelvan al supermercado, lo que les devuelva la máquina se lo pueden gastar en golosinas o bollería en el supermercado.

En los mercadillos navideños o el famoso Oktober-fest también usan este sistema pero de una manera un tanto diferente. Cuando compras una jarra de cerveza o una taza de vino caliente en uno de los puestos, te suelen cobrar por ella entre 1-4€ más que lo que cuesta la bebida en sí, esto sirve para que no haya jarras y tazas por toda la ciudad, cuando tu devuelves esa jarra o taza al establecimiento te devuelven ese dinero; otra manera de mantener las calles limpias. Además verás que nunca te lo sirven en envases de plástico, siempre cristal o cerámica.

Conclusiones:

Entonces, si a los alemanes les ha funcionado muy bien este sistema desde hace 17 años, ¿Por qué no empezamos a aplicarlo en el resto de países? Por lo menos en España sabemos que lo de recuperar nuestro dinero de forma fácil nos gusta mucho. ¡Pongámonos a ello!