En España el sector transporte esta a la cabeza, a la cabeza de la contaminación, representa el 26% de las emisiones de efecto invernadero. Es una muy buena diana si queremos reducir nuestro impacto en el planeta y frenar el cambio climático. Además, si tenemos en cuenta que cada vez somos más personas en el mundo, las medidas que ayuden a combatir las emisiones del transporte se vuelven aún más efectivas e importantes.

¿CÓMO DEBEMOS ADAPTARNOS?

TRANSPORTE SOSTENIBLE, EL FUTURO ¿ADAPTACIÓN?

17 OCTUBRE 2019

En España el sector transporte esta a la cabeza, a la cabeza de la contaminación, representa el 26% de las emisiones de efecto invernadero. Es una muy buena diana si queremos reducir nuestro impacto en el planeta y frenar el cambio climático. Además, si tenemos en cuenta que cada vez somos más personas en el mundo, las medidas que ayuden a combatir las emisiones del transporte se vuelven aún más efectivas e importantes.

emisiones por sector en españa

Lo fundamental, como casi siempre, es la educación. El conocimiento del impacto que tienen nuestra actividad sobre el clima nos ayudará, siempre que así lo queramos, a tomar mejores decisiones. Debemos ser curiosos y mantenernos informados, os dejo una tabla que os facilite la investigación, pero aviso, no os quedéis solo con esto.

emisiones por transporte pasajero y kilometros

El transporte aéreo parece que no sale muy favorecido. Además, el sector aeronáutico es un poco lento a la hora de introducir cambios tecnológicos importantes (¿es por eso que será el transporte más seguro?), se tarda 20 años de media en diseñar un avión, y casi siempre lo se hace contando con partes de aviones precedentes. Esto les impide adaptarse tan rápidamente a las nuevas tecnologías sostenibles como los coches, que de media tardan 2 años en diseñarse y fabricarse. De hecho, el sector del automóvil podría estar totalmente electrificado desde hace años si no fuese por los intereses de algunas compañías.

Es cierto que los aviones contaminan mucho más, pero también ofrecen distancias y tiempos con los que otros medios de transporte no pueden ni soñar. A la hora de comparar transportes solo se tienen en cuenta las emisiones, los pasajeros y los kilómetros. Pero ¡oiga! ¿Qué es lo que más importa a los pasajeros en este mundo tan frenético en el que vivimos? El tiempo.

Entonces ¿por qué no introducir la variable tiempo? Está claro que las emisiones de los aviones deben disminuir, y que los trayectos cortos deben sustituirse por otros que ofrezcan prácticamente el mismo servicio y contaminando 20 veces menos, como las líneas de alta velocidad.

 El coche privado está condenado. Quien quiere leche no se compra una vaca, lo mismo ocurrirá con el coche.

Lo que no podemos pretender es que la gente vaya a empezar a “perder” mucho más tiempo en viajar de forma sostenible solamente porque le preocupa el planeta (ojalá si lo pudiésemos pretender). El carsharing está siendo todo un éxito, no solo porque te transportas en vehículos más sostenibles, sino porque ahorras tiempo (aparcando, mantenimiento de tu vehículo…). En el futuro muy poca gente tendrá vehículo privado. Quien quiere leche no se compra una vaca, pues lo mismo ocurrirá con los coches. Debemos conseguir dos cosas: que la tecnología avance los suficiente como para hacer que el sector transporte sea CO2 Neutral. Para conseguir este objetivo debemos pensar en qué tipo de transporte merece más la pena invertir, cuál tiene más posibilidades de ofrecernos un desplazamiento libre de carbono. Por ejemplo, en los últimos meses se ha hablado de lo malos que son los coches eléctricos porque contamina mucho fabricarlos. Pues ¡obviamente! Es tecnología nueva, los procesos aún no están tan optimizados como la industria de los motores de combustión. Sino mira a ver cuánto contaminaba producir un coche de combustión en el siglo pasado. Es igual que si cocinas una receta por primera vez, tardas más, utilizas demasiados recursos, pero poco a poco consigues optimizar el proceso. 

Lo segundo que debemos hacer es practicar un cambio de mentalidad, y no ver los viajes como una perdida de tiempo sino como una oportunidad. ¿Cómo una oportunidad de qué? De muchas más cosas de las que crees. Si dedicas un momento a pensar en qué tipo de transporte te hace perder menos tiempo verás que lo peor que puedes hacer es coger el coche. El coche, además de ser un gasto de dinero tremendo, te obliga a conducirlo. Mientras que si te desplazas en tren puedes aprovechar para ir leyendo, trabajando, contestando mensajes, PENSANDO o simplemente disfrutando del trayecto. Tal vez 1 hora de tren sea mucho más productiva que 25 minutos de coche, y encima es más sostenible.